Lo que conviene saber antes de llegar, contado por quien vive aquí.
Margarita entró en la historia escrita en 1498, cuando Cristóbal Colón avistó estas islas en su tercer viaje. Lo que las hizo famosas no fue la arena: fueron las perlas. Durante las primeras décadas del siglo XVI, los bancos de ostras perlíferas de Cubagua atrajeron tanta gente que allí se levantó Nueva Cádiz, la primera ciudad fundada por europeos en Sudamérica. Duró poco: un terremoto y un maremoto la borraron, y hoy sus ruinas están en tierra y bajo el agua.
Del negocio de las perlas viene el nombre de la isla, y de las guerras de independencia viene el del estado: Nueva Esparta, por la tenacidad de su gente. La capital no es Porlamar, como muchos suponen, sino La Asunción, en el interior, con su casco colonial y el Castillo Santa Rosa vigilando el valle.
Esa doble herencia, el mar que dio riqueza y la historia que dio orgullo, sigue muy presente: en los castillos que miran la costa, en los pueblos de pescadores y en la devoción por la Virgen del Valle, patrona de los margariteños y de la gente de mar.
Margarita son, en realidad, dos penínsulas unidas por un istmo. Al este está la parte urbana y con servicios: Porlamar, Pampatar, Playa El Ángel, los centros comerciales y casi toda la oferta de restaurantes y alojamiento. Ahí es donde conviene dormir. Al oeste está Macanao, seca y despoblada, con cerros pelados, cactus y las playas más solitarias.
Lo que une las dos mitades es La Restinga, un cordón de arena y manglar protegido como Parque Nacional. Y en el interior la isla sube: el Cerro El Copey es la parte alta, verde y fresca. Al sur, a un viaje en lancha, están Coche y Cubagua.
Entender esta geografía ahorra viajes en vano: las playas emblema están al norte, los servicios al este, el patrimonio en el interior y la naturaleza más brava al oeste. Lo tienes todo en el mapa y el directorio de zonas.
Margarita es cálida y seca todo el año. Las temperaturas se mueven casi siempre entre los 25 y los 32 grados, con brisa constante que hace muy llevadero el calor. No hay estaciones marcadas: no existe realmente una mala época para venir.
Las lluvias son escasas y suelen ser cortas. El viento sí es un factor: en la costa sur (El Yaque, Coche) es un recurso (por eso hay windsurf y kitesurf) y en las playas del norte se siente más fuerte por la tarde. En la práctica: mañanas de playa, mediodía bajo techo o a la mesa, y tardes para pueblos, miradores y atardeceres.
Margarita es tierra de pescadores, y eso marca la mesa y el calendario. La cocina gira alrededor del mar: pescado fresco, pulpo, mariscos y las empanadas de cazón, que son el desayuno de la isla y una institución. Se acompaña con casabe, ron margariteño y frutas de temporada.
La artesanía es el otro sello: hamacas, tejidos, alpargatas, cerámica y trabajo en concha se consiguen en los mercados y pueblos del interior. Y sobre todo está la devoción: la Basílica de Nuestra Señora del Valle es el corazón de las fiestas patronales, cuando la isla entera cambia de ritmo.
El Aeropuerto Internacional Santiago Mariño (PMV) está en la costa sur, junto a El Yaque, a unos 15-20 minutos de Porlamar y de Pampatar. Teléfono: 0295-269 1111. Te recibimos ahí si contratas traslado con nosotros.
Los ferries conectan la isla con tierra firme y atracan en Punta de Piedras. Las dos líneas: Conferry (0295-291 1100) y Gran Cacique Express (0295-263 8038).
Horarios y operadores varían por temporada y por el clima: confirma siempre antes de pagar. Y una vez aquí, la forma de moverte define el viaje: vehículo alquilado para ir a tu ritmo, traslados con chofer para no pensar en logística, o taxis para trayectos sueltos. Lo comparamos en detalle en cómo moverse en Margarita.
Margarita es zona de Puerto Libre: buena parte de la electrónica, la ropa, los perfumes y los licores se consiguen sin impuestos. Las zonas de compra son Sambil Margarita (Pampatar, más de 200 tiendas, cine y feria de comida), La Vela Mall (Porlamar, con bowling y cine), Rattan Plaza y la Avenida 4 de Mayo con el C.C. AB. Para artesanía, los mercados de Conejeros y Los Cocos.
Muchos comercios, estacionamientos y surtidores lo prefieren, y el pago electrónico no funciona en todas partes.
En taxis de calle y servicios sueltos, acordar el monto antes de empezar evita malentendidos.
Restaurantes, clubes de playa y tours cambian su operación por temporada, y muchos se manejan por Instagram. Un mensaje nos ahorra a todos un viaje en vano.
El mejor sol, la mejor arena y el mejor puesto de sombra son de quien llega antes de las diez.
Un día al norte, un día al este, un día al interior, un día al oeste. Intentar todo cada día es la forma más rápida de pasar las vacaciones en la carretera.
Somos anfitriones, no intermediarios: si dudas de algo, pregúntanos antes de decidir.
Por hospedarte con nosotros tienes 10% de descuento con nuestros aliados, presentando tu reserva:
Nuestra tienda: 10% en tus compras.
Restaurante de cocina de autor en el casco colonial de Pampatar.
Bodegones del Aeropuerto Internacional (PMV). Solo en chucherías y golosinas; no aplica a licores ni líquidos.
Club de playa en Playa Parguito: 10% sobre el consumo total.
Club de playa: 10% sobre el consumo total.
Si es tu primera vez, no intentes ver la isla entera en dos días. Escoge una zona por jornada y respétala: el norte para las playas grandes, el este para comer y comprar, el interior para el patrimonio y el oeste para la naturaleza. Vas a ver más y a manejar menos. Y el día que dudes de un horario o de un precio, escríbenos antes de salir.
Dinos cuántos días te quedas, con quién viajas y qué te gusta, y te organizamos el itinerario completo: playas, tours, restaurantes y traslados.